Para esta entrada en la que, como parte del curso
DocTIC debo reportar mis hallazgos acerca de la experiencia de participación en espacios educativos mediados por TIC de otras personas, usaré la autoevaluación y retroalimentación de mis alumnos del semestre pasado (sexto semestre de bachillerato), pues se trataba de un grupo muy heterogéneo, tanto en edades (entre 17 y 43 años) como en habilidades digitales (desde no saber adjuntar un archivo en un correo hasta un excelente y rápido dominio de cualquier programa, aun siendo desconocido) e intereses (desde la Muy interesada en aprender a usar distintas herramientas, hasta quienes no querían saber nada de una computadora). Durante todo el semestre los estuve “bombardeando” con distintos programas, plataformas, herramientas y usos de los recursos de la Web 2.0 dentro de nuestras clases. La manera en que trabajamos era en una sala de cómputo, con tres horas seguidas disponibles y cada alumno elegía la actividad (o materia, porque eran varias:
filosofía, metodología de la investigación y
taller de investigación en c. soc.) que quería trabajar. Ahí estaba yo siempre para ayudarles, explicarles o lo que fuera necesario para cada quien. Aparte teníamos tiempo de clase en el salón, donde trabajábamos de otra manera y con actividades complementarias.

Con ellos confirmé mis sospechas de que el concepto de “
nativos digitales” debe tomarse con muchas reservas en países como México, en los que existe toda una gama de diversidad en todos los sentidos. La mayoría de mis alumnos son muy jóvenes y cuando nacieron, la tecnología ya era cotidiana, sin embargo, en sus contextos no se percibe como algo necesario ni de uso diario; algunos tenían poco tiempo de usar computadora e Internet. Lo mismo observé en una escuela secundaria (con alumnos de entre 12 y quince años) donde trabajé un tiempo: la mayoría de los alumnos no tenían computadora en casa y las de la escuela -en las que por supuesto estaba bloqueado el Internet- solamente las usaban en clases de informática (Word, Excell, Power Point).
En el caso de mis ex-alumnos de preparatoria, además de sus pocas clases de informática, nunca habían usado las computadoras para aprender. Lo más que habían hecho eran archivos en Word, Excell o Power Point. En ese semestre yo me propuse incluir en mis clases algo de lo que había aprendido navegando en Internet: Wikis (
Wikispaces), un marcador (
Delicious), documentos en línea (
Google Docs) y blogs (
Blogger). En el Wiki había que incorporar imágenes, videos y textos, por lo que debían manejar también esos formatos.
De los once alumnos, ninguno tenía conocimiento previo de lo que usábamos en las clases para desarrollar los proyectos.
Solamente dos alumnas no se quejaban de las herramientas y estaban gustosas de aprender a través de la tecnología, pero aun ellas, aprendieron a trabajar de esa manera únicamente porque era necesario para aprobar las materias. Para ellos lo divertido era meterse al
Messenger,
Myspace,
Facebook, a sus correos o a
Youtube a ver videos chistosos. Esos eran sus usos favoritos de la tecnología; aunque para varios de ellos no era para nada divertido sentarse frente a una computadora, fuera lo que fuera que hubiera en la pantalla..
En sus autoevaluaciones todos reportaron haber mejorado en sus habilidades digitales y sentir que habían aprendido usando herramientas y plataformas nuevas. Sin embargo, la realidad fue que tuve que cambiar varias de las actividades que traía programadas para ellos; por ejemplo, no pudimos usar Delicious porque sólo unos cuantos tenían cuenta de
Yahoo y fue todo un “tango” intentar que abrieran una. Lo mismo pasó con Google Docs, que requerían la cuenta en
Gmail y a la mayoría (9 de 11) les resultó en extremo complicado entender su funcionamiento.
Cuando les preguntaba si querrían volver a trabajar con ese tipo de apoyos, casi todos respondían que si, pero cuestionando si no había cosas más fáciles de usar.
Lo que fue muy notorio es que entre mayor edad tenían los alumnos, les costaba más trabajo adaptarse al cambio de manera de trabajar. Para los mayores, la tecnología fue un gran obstáculo al desarrollar las actividades de clase y para aprender, ya que les llevaba mucho tiempo, por ejemplo, subir un archivo en el
Wiki o escribir un comentario en el
blog, y a veces se quedaban “atorados” con algo así. Hubo poca colaboración y en ese sentido lo que más favoreció este punto fue el Wiki una vez que le “hallaron el modo”.
Al terminar el semestre algunos de ellos entrarán a universidades distintas (quienes seguirán estudiando) y ya será cosa de preguntarles si han seguido usando lo que aprendieron o lo usaran solamente si se los vuelven a pedir sus maestros.
De cualquier manera para mi fue una gran experiencia y pienso repetirla este semestre que esta por iniciar, claro, corregida y aumentada.
Las preguntas que me surgen de todo esto son: ¿Qué factor o factores influyen más en el hecho de tener dificultades para aprender usando la tecnología?, en particular aquella de la llamada Web 2.0, ¿Es la edad, el estilo de aprendizaje, las inteligencias dominantes, la personalidad, el contexto en el que se mueven las personas, la dificultad intrínseca de las herramientas, la falta de interés, el miedo a lo nuevo o la errónea aplicación de la tecnología al desarrollo del aprendizaje? Espero que algún día, con más experiencia en estos asuntos obtenga algunos indicios de las respuestas.